La mayoría de la gente no compra en la primera visita — investiga, compara, se distrae. El remarketing es el trabajo de reabrir la conversación con quien ya mostró interés, en el momento justo y sin parecer una persecución.

Segmenta por intención, no por “todos los que visitaron”

  • Visitó y se fue rápido: todavía es tope de embudo. Muestra prueba social, no una oferta.
  • Vio precios o un servicio específico: ya hay intención. Vale una oferta directa o un CTA de conversación.
  • Empezó el formulario y lo abandonó: el lead más caliente. Recuérdale lo que faltaba y facilítale terminar.
  • Ya es cliente: exclúyelo de las campañas de adquisición — o úsalo para recompra.

Reglas que evitan desperdicio

  1. Ventana corta: de 7 a 30 días para un servicio, según el ciclo de decisión. Después, el interés se enfría.
  2. Límite de frecuencia: de 3 a 5 impresiones por semana. Por encima de eso, molestas y lo pagas.
  3. Creativo distinto del anuncio original: quien no hizo clic la primera vez necesita un ángulo nuevo.
  4. Excluye a quienes convirtieron: suena obvio; es el error más común.

Qué medir

Costo por conversión del remarketing vs. adquisición, tasa de regreso al sitio e ingresos incrementales — cuánto genera el remarketing más allá de lo que habría pasado igual.

En Trafegar armamos las audiencias de remarketing junto con el embudo de adquisición, para que cada peso de medios trabaje en la etapa correcta.